El 15 de febrero de 2006 recibí dos llamadas simultáneas: una me informaba de que había sido invitada a participar en la Biennale; la otra, a mi madre le quedaba un mes de vida.
Cuando le conté lo de Venecia, dijo: "Y pensar que no podré estar allí contigo." Sin embargo está.
(Sophie Calle)
Monique quería ver el mar por última vez.
Un martes, 31 de enero, fuimos a Cabourg.
El último viaje.
Al día siguiente, "así mis pies estarán bonitos cuando me vaya": la última pedicura.
Leyó "Ravel" de Jean Echenoz. El último libro.
Un hombre que ella siempre admiro pero al cual nunca conoció se acercó hasta su cama.
Haciendo amigos por última vez.
Organizó el funeral: su última fiesta.
Los últimos preparativos: escogió el vestido para su funeral.
-azul marino estampado en blanco-,
una fotografía haciendo una mueca para su lápida,
y su epitafio, "¡Ya me estaba aburriendo!"
Escribió un último poema, para su entierro.
Eligió el cementerio de Montparnasse como última morada.
No quería morir. Dijo que esta era
la primera vez que no le importaba esperar.
Derramó sus últimas lágrimas.
Los días previos a su muerte no paraba de repetir:
"Esto es raro, es un sinsentido."
Escuchó el Concierto para Clarinete en La Mayor, K. 666,
por última vez.
Su último deseo: partir con la música de Mozart en sus oídos.
Su última petición: que no nos preocupáramos.
"Ne vous faites pas de souci."
Souci fue su última palabra.
El 15 de marzo de 2006 a las 3 p.m, su última sonrisa.
Su último suspiro, en algún momento entre las 3:02 y las 3:13.
Imposible de ser capturado.
Sophie Calle grabó en vídeo los últimos momentos de vida de su madre y los presentó en la Biennale d'Arte Contemporanea de Venecia. Ciudad de muerte.

1 comentario:
Vaya historia! Es algo terrible! PEro bueno, no hay mejor homenaje a una madre que hacerla gran obra de arte que estará para siempre ahí, en la Ciudad de la Muerte y la Eternidad Suspendida.
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